Una llave gastada o forzada se puede quebrar dentro del cilindro, y lo instintivo —meter otra llave o un alambre— suele empeorar las cosas. Esto es lo que conviene hacer.
Lo que no hay que hacer
- Meter otra llave para empujar el trozo: lo entierra más.
- Usar pegamento para «pegar» las dos partes: puede inutilizar el cilindro.
- Forzar la chapa para abrir: el trozo queda atrapado y se daña el mecanismo.
Cómo se saca
Un cerrajero usa extractores, unas herramientas delgadas que enganchan el trozo sin dañar los pines del cilindro. Si la llave se quebró con la puerta abierta, es más simple; si quedó cerrada, a veces hay que abrir primero.
¿Hay que cambiar el cilindro?
No siempre. Si el trozo sale limpio y la chapa gira bien, basta una copia nueva de la llave. Si el cilindro quedó dañado o la llave se quebró por desgaste del cilindro, conviene cambiarlo. Ver cambio de chapas.
Para que no vuelva a pasar
- Si la llave cuesta para girar, no la fuerces: revisa la chapa o la puerta.
- Usa copias bien cortadas; una copia mala desgasta el cilindro. Ver copia de llaves.