Le pasa a todos: la puerta se cerró con el viento y las llaves quedaron adentro. Antes de forzar nada, hay un par de cosas que conviene revisar, y otras que es mejor no hacer para no terminar pagando una chapa nueva.
Primero, revisa esto
- ¿Alguien más tiene llave? Un familiar, la nana, el conserje o el dueño si arriendas.
- ¿Hay otra puerta o una ventana que haya quedado abierta y sea seguro usar?
- ¿La puerta quedó solo con el pestillo o con la llave echada? Cambia mucho lo que hay que hacer para abrir.
Lo que es mejor no hacer
- Forzar la chapa con tarjetas, destornilladores o alambres: suele dañar el cilindro o el marco.
- Patear o empujar la puerta: un marco roto cuesta más que la apertura.
- Trepar por balcones o ventanas en altura: no vale el riesgo.
Cuándo pedir un cerrajero
Si nadie más tiene llave, lo más rápido y barato suele ser un cerrajero. Mándale una foto de la chapa y tu comuna: con eso sabe qué herramientas llevar y te puede decir el valor antes de ir. Un cerrajero serio te pedirá acreditar que vives ahí antes de abrir.
Ver apertura de puertas.
Para que no vuelva a pasar
- Deja una copia de la llave con alguien de confianza. Ver copia de llaves.
- Si la puerta se cierra sola, revisa el pestillo o considera una cerradura digital con clave.